Stephen King es odiado por unos, amado por otros. Pero lo que nadie puede dudar es que es uno de los autores más prolíficos de nuestro tiempo (y alguno anterior).

En 2018 fue el tercer escritor con más ingresos según Forbes (27M $), solo por detrás de J.K Rowling (54M $) y James Patterson (86M $).

Tiene más de medio centenar de novelas publicadas y creo que no me equivoco al decir que, al menos el 99% de ellas son bestsellers. ¿Pero cómo lo hace? ¿Tiene alguna llave secreta hacia el éxito?

Además de un obvio talento tiene lo que todos los escritores de éxito: constancia, constancia y constancia. Y no solo la tiene ahora, que es famoso y rico, si no que la tuvo en sus inicios.

En su libro Mientras Escribo (lectura que yo haría obligatoria para todos los estudiantes de literatura) desgrana cómo ha ido mejorando su forma de escribir, cuáles son sus claves y nos da una serie de recomendaciones que pueden ser muy útiles.

Me ha sorprendido visceralmente el hecho de que no prepare absolutamente nada de la novela previamente. Empieza basándose en una pequeña génesis. Un choque de dos ideas, que forman una nueva. Yo personalmente necesito una pequeña planificación, pero ¿quién soy para discutir a Stephen King?

Os desgrano a continuación un súper-resumen de las claves que os dará en el libro y que a mí más me han ayudado, pero os recomiendo que lo compréis y lo disfrutéis entero, además de tenerlo como material de consulta mientras escribís.

1. Lee. Lee. Escribe. Escribe. Escribe.

Dice que un escritor debe hacer dos cosas más que nadie. Leer y escribir. Y no le falta razón. Yo mismo estoy intentando (con un trabajo de 8-10 horas diarias, un montón de amigos, pareja, perro, familia, deporte, manejar redes sociales, escribir entradas de blog e intentar trastear alguna vez con mis instrumentos) escribir al menos 1.000 palabras al día (de media) y leerme una novela a la semana. Si quieres puedes. Al final es cosa de prioridades. Si no tienes tiempo para leer, no lo tendrás para escribir.

2. Apaga la puta televisión

Entiendo que lo entiendes.

3. Todos escribimos mierda

¡Atención! ¡Ojo! Stephen King reconoce, que él… a veces también… ¡escribe mierda! ¿Y qué hace? Seguir insistiendo. Seguir leyendo. Seguir escribiendo. Tenacidad, amigos. Constancia. Constancia. Constancia.

4. No intentes parecer un escritor pedante

Cuidado con los adverbios (esos cabroncetes acabados en -mente), cuidado con no usar los “dijo” en los diálogos y destierra en la medida de lo posible la voz pasiva. Además de esto, un lenguaje cotidiano y natural te puede ayudar muy pero que muy mucho.

5. Peeeero… no te obsesiones con la perfección gramatical

Básicamente: lo principal es la historia. Déjate llevar, como si unas manos invisibles escribieran por ti. Y luego ya habrá tiempo de corregir.

6. Si funciona es guay. Si no, ¡a la basura!

Parece mucho más simple de lo que es. Si hemos trabajado durante meses o años en un borrador se nos puede hacer muy cuesta arriba el pensar que parte ese trabajo ha sido en vano. Cuando pulimos nuestra novela tenemos que ser objetivos. Y no tener piedad. ¿Este personaje sobra? ¿No aporta nada por mucho que me encante o porque es un homenaje a mi abuelo fallecido? Pues fuera. O aporta o lo apartas. Lo mismo con diálogos, conversaciones, descripciones y demás paja insustancial.

6. Escribe con la puerta cerrada

Crea un limbo donde nadie te pueda molestar. Aunque no sea así, tómatelo como un trabajo de verdad. ¿Te parecería normal que te interrumpieran todo el rato en la oficina? Pues lo mismo. Una vez termines, podrás abrir las puertas y dejar que tus lectores cero opinen y te ayuden a pulir la que creías la mejor idea en la literatura del S. XXI.

7. Necesitas una jodida caja de herramientas

Si no aprendes a manejar el lenguaje, será difícil que puedas escribir un libro de cierto nivel. Vocabulario, gramática, manuales de forma y estilo… Aprende como usarlos. ¡Estudia! Libros que te pueden ayudar a esto son:

  • ‘Cómo NO escribir una novela’. Es un libro muy muy divertido que nos ayuda a corregir errores que podrían, literalmente, joder toda una novela.
  • Cómo escribir diálogos, de Iria Pérez Tejero. Ay, la importancia de los diálogos. Ya sé que da pereza, pero después de leer este volumen no tendrás que pararte a pensar demasiado su estructura. Te saldrán más naturales. Y ya sabes lo importantes que son en una novela.
  • Trucos para escribir mejor. Carlos salas nos da, de una forma sencillísima y muy entretenida innumerables consejos y trucos que te servirán durante el resto de tu vida como escritor.

8. Tienes tres meses, máquina

Dice el amigo Stephen que el primer borrador tienes que tenerlo terminado en 3 meses. Yo lo pude hacer, así que tú también. Sus cálculos son los siguientes:

1.000 palabras al día x 6 días a la semana x 4 semanas x 3 meses = 72.000 palabras. Es una novela de más de 200 páginas. Aceptable, ¿no?

9. Escribe para ti. No pienses en los demás

No puedo estar más de acuerdo. A veces se escribe pensando en ciertos nichos y pensando qué tipo de libros están de moda o tienen más posibilidades de tener éxito. Pero si partimos de la base que una novela sale de tus vísceras, si quieres que enganche que primero te enganche a ti. Además, da una clave buenísima “si lo que haces te divierte, entonces lo podrás hacer siempre”. ¡Bravo, Stephen!

Os dejo aquí el enlace de su libro. Cómpralo y léelo (a mí me llevo dos días).

Tendrás una joya que consultar siempre por un precio más que aceptable.

Y tú, ¿crees que a ti te serviría?