Escribo esto confinado, como todos los demás.

Pienso mucho en cómo se contará esto dentro de muchos años. cómo se reflejará el sufrimiento y la lucha de todos los que lo combaten en sus entrañas o desde fuera.

A mí me gustará hablar de lo bueno, más que de lo malo. me encantará decir que cuando lo de la gran pandemia de los años 20 terminó, la calle sintió que la guerra había acabado.

Que la gente tenía los brazos llenos de abrazos y las sonrisas llenas de risas.

Y que nos despedimos de los caídos contando anécdotas y echándoles de menos a rabiar. Porque fue una manera injusta pero también la única que se podía.

Que manteamos a nuestros héroes, esa enfermera y ese cajero, que además bebieron birra gratis el resto del año.

Que fue mejor que la llegada de mil veranos; que ganar 15 mundiales; que la caída del muro de Berlín o que Big Fish.

Ojalá cada vez que lo cuente se me pongan los pelos de punta. porque esto es horrible, pero será muy bonito. ya lo veréis.

Ojalá salgamos pronto. Ojalá no se acumulen muchos más abrazos.

Ojalá lea esto en un futuro y vea que tuve razón.


2 Comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *