Estás desesperad@, porque no sabes si autopublicar, ir a un concurso, presentar tu manuscrito a una editorial… estás tan indeciso y quemado, hasta tocado tantas puertas… que te vas a rendir y dejar de escribir. ¿Es eso?

¿Se rindió Stephen King después de docenas de cartas que decían que su manuscrito no interesaba? NO

¿Se rindió John Le Carré después de que más de 20 editoriales le espetaran que escribía basura? NO

¿Se rindió J.K Rowling después de ser rechazada por Penguin o HarpoerCollins, entre otras? NO

Bueno, ya sabéis por donde voy.

¿Y por qué nos íbamos a rendir nosotros, los aspirantes a autores, ahora que tenemos todo el control editorial en nuestra mano? Es una carrera de fondo, de paciencia y de tenacidad. No hay más que eso. Si escribes 100 libros tendrás más posibilidades que si escribes 1. Si autopublicas 100… ya me entiendes.

Que sí, que si una editorial nos quiere publicar es una noticia fetén (a expensas de leer las condiciones con detenimiento). Pero que ahora el modus operandi de muchas de estas editoriales es esperar a que destaques en plataformas como Amazon, Casa del libro o Google para hacer su preselección de autores (indies o noveles o que no han mandado su novela) con posible potencial.

Un ejemplo claro y reciente de gran éxito es el de Javier Castillo. Podéis comprar su primera novela aquí (El día que se perdió la Cordura), aunque a mí personalmente me gustó más la última (en «Todo lo que sucedió con Miranda Huff» se nota ya en las manos de una editorial).

Si yo tuviera la llave exacta para poder tener el deseado éxito, vendiendo novelas… ay si lo tuviera, como decía aquel. Pero sí que tengo un plan que intenta explorar todas las posibilidades, incluida la de no acabar con mi paciencia, y os lo voy a contar de forma escueta a continuación (intentaré profundizar más en detalle en posts que iré enlazando).

PARTE UNO: EL PARTO DEL LIBRO

1. Escribir un borrador

No os voy a decir aquí cómo escribir una novela, porque tampoco me da para dar una masterclass. Suelo tener el final preescrito (aunque modificable), especifico unos puntos por donde tienen que pasar (giros) y a partir de ahí, lo que los personajes quieran.

Pero como dice Stephen King en “Mientras escribo”, creo que es fundamental contar con algunas herramientas antes de ponerse como un loco a escribir. Que lo puedes hacer. E incluso tener éxito. Pero no es lo normal. Como he repetido en algunas ocasiones os recomiendo de forma ferviente la amena lectura de este pequeño libro de Stephen King. Para mí ese libro es una auténtica maravilla. Lo desgrano enterito aquí.

También os recomiendo que aprendáis el Viaje del héroe de Joseph Campbell, ya que os ayudará a estructurar historias sin fallos. Podéis encontrarlo bien explicado en el libro “El viaje del escritor”, donde explica lo mismo, pero desde una perspectiva más moderna. No es una lectura tan amena como la anterior, pero es un proceso menos “rígido” de lo que parece y aplicable a casi todas las historias de éxito habidas. Desde Aladín a Homero, pasando por Harry Potter.

Ahora sí, de lo aprendido: una vez hayáis terminado el borrador, dejadlo reposar. Al menos 3 semanas (es mi recomendación).

EDITO Y AÑADO: Me parece bastante curiosa esta baraja, y si la usas bien es muy útil. Se basa en lo que os contaba antes (El viaje del héroe de Campbell). Así, usando las cartas y algunos post its puedes hacerte un mapa muy chulo. Cuesta 29€ con envío incluido. Por cierto, está en inglés (Bad luck).

2. Corregir el borrador

Sí, es un rollo. Y no, no hay que liarse demasiado. Yo por norma general lo voy corrigiendo capítulo a capítulo según los voy terminando. Al terminar el libro, lo corrijo de nuevo entero.

Y después de dejarlo reposar durante 2-4 semanas, lo corrijo de nuevo entero. Y sí, es un rollazo. No solo faltas de ortografía (son las que menos me preocupan porque luego lo pasaré por un corrector profesional), sino:

  • Faltas de puntuación
  • Vacíos en el argumento
  • Personajes que no aportan nada (los guardo, por si me sirven para otra historia)
  • Conversaciones que no aportan nada (ídem)
  • Exceso de contenido. Siempre menos es más. Grábatelo a fuego. Menos, es más. Quita paja. Y más. Y más paja. Y más.
  • Principio y final. Reescribir el principio y el final hasta tenerlos perfectos. Como a mí me gustaría leerlos. Que enganche uno y que te deje pensando un rato el otro (y con ganas de más).

PARTE DOS: QUITAR LOS PAÑALES

1. Lector menos cero (o editor fantasma)

No sé si esto existe o es algo que me he inventado, pero es de una increíble ayuda (partiendo de la base que yo no tengo un editor). Una persona de confianza, que te quiera tanto como para ser despiadadamente sincera y que no te regale cumplidos que lo único que hacen es que termines autoengañándote, pensando que si la novela no se vende es culpa de pretenciosos snobs que no leen a autores noveles porque blabla…bla. Cuando termina de leerla, hago una corrección con sus observaciones, debatiendo y conversando de las cosas que tienen sentido y las cosas que no.

2. Lectores cero

Llegados a este punto, se lo lanzo a mis lectores cero. Por suerte los que tengo son bastante sinceros y hacen dañito al corazón, pero también por suerte tengo la piel dura en este sentido y considero escucharles lo justo y necesario, que suele más que lo que un primer momento solemos pensar.

Normalmente preparo una encuesta final para que la rellenen, y se lo envío en epub, mobi y pdf (muy fácil de exportar con Scrivener, herramienta con la que escribo). Partiendo de la base que yo tengo, habitualmente, 4 lectores cero, cuando ellos terminan paso a la quinta corrección (la primera era capítulos, la segunda recién terminada, la tercer post-reposo, la cuarta «Lector menos cero» y la quinta, esta):

  • Si dos de ellos te dicen el mismo fallo, debes cambiarlo. Sobre todo si son dos perfiles diferentes.
  • Si uno de ellos te dice que se ha perdido por x razón, escúchale. Es probable que eso le ocurra a otros muchos lectores.
  • Si dos de ellos te dicen que debes revisarlo muy mucho antes de continuar, mándalo a alguien que te valore sus posibilidades editoriales (previo pago) o derriba y empieza de cero.

PARTE TRES: LA ADOLESCENCIA DE LA OBRA

1. Corrección profesional

Para mí un punto fundamental. Si, como todo parece que será, vas a autopublicar tu libro en Amazon (y/u otras plataformas) deberás destacar no solo por tu contenido editorial, que de por sí es jodido. Tendrás que “no cagarla” por tener faltas de ortografía. Tendrás que esforzarte en que el libro esté lo más perfecto posible en ese sentido. Imagina que tienes valoraciones muy buenas de un libro tuyo, pero que seis personas han comentado que tienes muchas faltas de ortografía. No es el fin del mundo, no. Pero sí son seis pequeños meteoritos impactando de forma directa en tu prestigio. Cuida esto.

Imprescindible este libro de Gabriella Literaria

2. Maquetación profesional

Puedes contratar a alguien en fiverr.com que tenga buenas valoraciones. Para mí es más fácil trabajar con Scrivener, desde donde podrás exportar en todos los formatos habidos y por haber (además de maquetar con un millón de opciones). Aquí puedes encontrar un manual de Scrivener que traduje (lo encontré hace años en internet y no recuerdo la fuente…y además he ido añadiendo otra información encontrada).

Así que no, no sé tanto, pero si he recopilado un montón de información (en este punto si eres autor de alguno de los puntos que pongo, dímelo y te nombraré porque es tan ingente la cantidad de sitios de donde saqué la información que no soy capaz de saber cuál es de quién ni de dónde).

PARTE CUATRO: EL SUEÑO

1. Editoriales

Y aquí es donde empieza el meollo de la cuestión. Primero deberás estudiar, mirar y elegir a qué editoriales quieres mandarlo antes que nada. Si es posible, conoce el nombre de las personas a las que se lo vas a enviar. ¿Que hay que investigar? Por supuesto. Pero tú, ¿abres antes un sobre a tu nombre o uno que ponga querido cliente? Pues eso. Aquí tengo explicadito cómo contactar con una editorial, por si te sirve. En cualquier caso, envíalos, no pierdes nada. Pero envíalos bien, por Dios.

2. Concursos

Hay muchísimos concursos que son una farsa, (como exponían en este blog, en 2017, con rabia) y otros muchos que no. ¿Mi opinión? Que no pierdes nada, siempre que te leas de forma concienzuda todas las condiciones del mismo. Y si quieres ganarlo, puedes seguir algunos tips que creo que pueden funcionar bastante bien y que explico aquí. Lo fundamental es que sepas que el fallo será en cuatro/cinco meses y que el premio, al menos, incluya la edición. Aquí puedes encontrar concursos clasificados según tu interés (por email, novela, relatos…). Elige uno y mándalo. No pierdes nada excepto… tiempo.

Si ganas el concurso y una editorial se ha interesado en tu manuscrito… no podrás contestarles. Mi opinión es que lo normal es que tarden más de cuatro meses en darte una respuesta. Así, si no ganas el concurso (cosa bastante probable) habrás ganado tiempo. Y si lo ganas y una editorial está interesada en tu manuscrito… pues bendita mala suerte, ¿no?

Puedes explicarles que tardaron mucho en contestar, (ten en cuenta que aquí siempre tendrá preferencia quien haya detrás del concurso), pero que te puedes comprometer a enviarles el siguiente manuscrito de forma preferente.

PARTE CINCO: EL DESPERTAR

1. Autopublicación

Si pasa lo más probable no habrás ganado el concurso ni te habrá contestado la editorial. No eres un fracasado, ni un inútil, ni tu novela no es que no vaya a gustar a nadie. Bueno, a veces sí. Pero no es lo normal. Aquí tienes varias opciones:

  • Que valore tu novela un profesional.
  • Intentar llegar a más lectores cero.
  • Autopublicar.

Yo me decanto claramente por la última.

¿Tienes una maquetación buena? ¡Sí!

¿Has pulido tu novela? ¡Por supuesto!

¿Tiene aspecto profesional y sin faltas de ortografía, ni vacíos argumentales…? ¡Claro!

¿Crees en tu novela? A medias… digo, ¡sí!

Pues adelante. Aquí puedes encontrar mis instrucciones para publicar en Amazon, ya que con otras plataformas no me manejo tanto. ¡Espero que te sirva! En cualquier caso, aquí tienes las otras opciones «más conocidas».

2. Redes Sociales

Haz ruido, ruido bueno. Consigue seguidores pero sobre todo gente que interactúe contigo. ¿Cómo? Pues interactuando tú. Comenta, da likes, sigue a los que te interesen y no te preocupes por el followback y esas tonterías. Si tu contenido es de calidad te llegará.

Intenta imitar cosas de aquellos a los que le ha funcionado su forma de animar las redes sociales. Stories es bien. Promocionarse 24/7 es mal.

En cualquier caso, recuerda, solo habla de tu obra 1/4 de tus publicaciones ¡como mucho! El resto que sea contenido de interés.

Aquí la consultora Maríana Eguaras lo explica de rechupete.

Además, incluye muchas redes sociales además de las que yo te he comentado que si bien no tienen una llegada masiva sí que tienen un fin de «nicho»: todos allí son lectores/escritores.

3. Marketing

Llegados a este punto, entiendo que no quieres que la gente acceda a tu arte y ya está. Es más, apuesto a que lo que buscas es ganar dinero con esas páginas que te han costado sudor, lágrimas y horas de sueño mientras sigues trabajando de 08 a 19. Sí, lo sé. Pero en los negocios…. hay que invertir. Eres tu propio editor/a. Esto va más allá de escribir.

Según mi experiencia Instagram Ads funciona muy bien para los libros, así como la publicidad en Amazon  para escritores. Cuánto te quieras gastar, según tus posibilidades, también puede definir un empujón promocional a tu obra.

No olvides que en este punto estás tú solo, tratando de pescar truchas con las manos. Una caña no te vendrá mal.

Ya, parece mucho. Lo sé… por eso te dejo lo peor para el final: desde que termines el primer borrador hasta el final del todo, deberás comenzar a escribir tu siguiente novela. ¿No es de locos?

Puede que a veces no se pueda sacar ni una línea que sirva, pero aprenderás. Unas historias te llevarán a otra, y cogerás hábito de escritura. Escribir, escribir y escribir.

Esto es un resumen en el que he intentado sintetizar mi plan para escribir mil historias y que lleguen a la gente.

Veremos si funciona.

Veremos si se cumple.

Y si no, escribir seguirá siendo una aventura increíble :).