He percibido y me he dado cuenta de que existe una titulitis en cuanto a los oficios se refiere. He visto en linkedin a gente que presume de ser el CEO (Chief Commercial Officer) de una panadería que acaban de abrir. Que en su sentido más objetivo y plano puede ser verdad, pero seamos serios.

Yo no me puedo considerar escritor, porque no me siento como tal. Cuando digo que he escrito/estoy escribiendo/escribo novelas y frases, la gente me mira y dice:

-Ah, ¿Qué eres escritor?

-No,no –suelo aclarar–. Que escribo, pero no soy escritor. Nunca he mandado nada a una editorial.

-¿Entonces no puedo leer nada tuyo?

-Sí, claro. Tengo un libro en Amazon que fue nº1 en su categoría. ¡Tuvo más de 1.000 descargas!

-¡Entonces sí que eres escritor! ¿Cómo lo compaginas con tu trabajo?

-No, no –repito–. Que escribo, pero no soy escritor. Soy [meter aquí profesión que paga TUS facturas]

Hay mucha gente que considera que solo por el hecho de escribir uno es escritor… y yo no puedo estar más en desacuerdo. Hasta que no consiga ganarme la vida por lo que generan mis palabras jamás tendré la seguridad de decir que lo soy.

Juego en un equipo de fútbol 11, todos los domingos. ¿Eso me convierte en futbolista? Además, hago un pollo con arroz que alucinas. ¡JÁ! ¿También soy cocinero? ¡Ah! ¡Y no se olviden! Trasteo algunos acordes en mi ukelele y mi guitarra y hasta he compuesto canciones. ¡Cantautor! ¡Artista!

Que no.

No nos engañemos, que lo único que sirve es para creer que todo está hecho. Para se escritor hace falta mucho trabajo, mucha dedicación, mucho ensayo prueba error, tener la piel algo dura para aceptar las críticas (como en casi cualquier trabajo) y tesón. Mucho tesón.

Me encantaría ser escritor, pero aún no lo soy. Como mucho llego a escritor frustrado (o semi).

Y ojalá algún día pueda llegar a serlo.

De momento tengo mil historias para escribir y un plan para conseguirlo.